Para mí, una de las preguntas más insultantes se puede decir de muchas maneras. Pero principalmente la interrogante busca saber dónde se encuentra la gran cantidad de féminas. Les dejo que traduzcan.
¿Insultante? Sí. Para mí lo es. Decepcionante también. Me decepciona en demasía ver cuántas personas usan esa interrogante como un iniciador de conversación, como si la respuesta en sí cambiara la visión que el que hizo la pregunta tiene hacia el que la responde. Normalmente me la hacen al conocerme, acompañándola con una expresión facial que incita burla. La epinefrina camina por mis venas si es lo primero que escucho de alguien. No sigo la corriente, simplemente no he de rebajarme a un nivel así. Mi visión la tengo yo, no ellos. Que se rían a carcajadas si quieren. Yo me quedo tranquilo esperando llegar a la respuesta perfecta.
Una visión común del mundo no es para mí. Una visión que tiene esa pregunta como mayor prioridad me repugna. Como si una mujer fuera una necesidad fisiológica para un hombre adolescente. He descartado responder con muchas preguntas. Preguntar dónde está el éxito no creo que sea digerido por alguien que no haya sentido qué es un buen éxito. Preguntar dónde está el futuro confundiría, haría pensar que quiero ser político. Preguntar por qué, sólo llega a la estúpida respuesta del Porque Sí. Preguntar dónde está el talento crearía un ‘Mi alma,’ porque no podrían saber lo que es eso y lo que tiene que ver con prioridades. Preguntar dónde están las convicciones es enseñarlos que existe esa palabra.
Las mentes de este mundo han llegado a tener sus prioridades revueltas. Lo menos importante a tope y lo importante pueden hacerlo los demás. Me siento feliz con mi vida. Mi vida es perfecta. A ellos no les importa si llegan a preguntarme eso al hablarme por primera vez.
Es extraño que yo siendo un niño quería lo que todos tenían, y ahora siendo adolescente quiero lo que nadie conoce. Ahora lo que me queda por hacer es esperar que lo que quiero no llegue a ser conocido por la gente.
Ya desde un tiempo ni tan reciente sostuve mi idea de odio al fanatismo. Primero por la siguiente interrogante: ¿Para que ser fanático de algo si a la final va a haber una enorme multitud en tu contra? En serio. Puedes tener una turba enfurecida detrás de ti todos los días sólo por el hecho de que, poniendo un caso hipotético, le echas leche a tu té en las mañanas. Sólo por eso, nada más, como si fueras una escoria merecedora de un desabastecimiento de la leche mundialmente. En segunda instancia, porque el fanatismo 99,99% de las veces es muy estrecho. Esto es muy visible en personas cuyo fanatismo sobrepasa lo sobrenatural creando un nuevo estrato sin nombre del espacio/tiempo. Individuos normales (énfasis en ‘normales’) que ven algo en la calle, les da un exasperante placer visual o auditivo por tres segundos y *Boom* a ponerle velitas se ha dicho. Ese objeto que dio una breve satisfacción se convierte en una segunda deidad para ellos, como una especie de politeísmo de celuloide instantáneo. Pero, lamentablemente, a lo que idolatran es a eso específicamente. Eso. Sin cambios. Una imagen fija grabada en la mente del promedio, a la que se le ve como si estuviera empapada en escarcha. Y hasta allí. Es muy parecido, o, en su defecto, idéntico, al experimento que se hizo con el súper-violinista-que-cobra-cien-dólares-por-asiento-en-Carnegie-Hall que se sentó en una estación de trenes improvisadamente, sin avisar, y nadie le hizo caso. A duras penas uno que otro niña se sentaba como indio a escuchar al maestro trabajando, para ser halados por el brazo al sonido de la voz de un padre que decía “Vamos, que estamos apurados. Otro le dará sus monedas de veinticinco.” Si bien esto pasó una vez en un lugar, obviamente pasa en otros lugares. Vamos a meternos de nuevo en la mente del normal: “No está vestido de traje. No está cobrando 100 dólares por asiento. De hecho, ni está cobrando. No está en Carnegie Hall. Toca un estilo de música marginado. No merece mis miserables veinticinco centavos.”
Si bien yo dije que el fanatismo es estrecho, me refería a las directrices de aceptación, siendo las directrices de negación inconscientes y, por ende, cubren una gran cantidad de espacio si se tratara de escribir en un rollo de pergamino. Se puede hacer un estudio, y tengo unas ganas infinitas de hacerlo, de cómo una persona puede dejar pasar millardos de cosas que son grandiosas para él/ella sólo porque no es la imagen a la que esa persona admiró desde un principio. Estemos en este escenario: Un artista de rock acaba de anunciar, tecnicamente por debajo de la mesa, que acaba de lanzar una canción con un estilo completamente distinto a su estilo común, pero sigue siendo de su autoría. Yo descargo esa canción por curiosidad y esa canción me termina gustando. Voy a un lugar que frecuento, le digo a un normal: “Hey, ¿Has escuchado la canción nueva que compuso este hombre.” y seguro sería respondido con “No, déjame escucharla.” y el individuo procede a escucharla. La escena concluye con un “Esto no lo hizo él. Nunca he escuchado esto de él. Él no es así, este no es su estilo característico.” y un suspiro de mi parte. De hecho, hoy pensé en el ejemplo perfecto. Imagínense que un canal de televisión transmita un Clásico Madrid-Barcelona sorpresa en vivo, de repente, sin previo aviso y que nadie esté consciente de que hay un Clásico. Ambos equipos usan sus uniformes alternativos y el HUD no tiene ninguna letra, sólo el cronómetro y el marcador, distinguiendo los equipos en dos cuadros con los respectivos colores de los uniformes. ¿Va un ultrafanático de cualquiera de los dos equipos, que resulte estar surfeando los canales, a detener sus dedos al ver uno de los partidos de futbol más importantes del mundo? No, porque piensa que seguro es un amistoso entre dos equipos de ligas incógnitas.
Yo no digo que yo no sea fanático, pero de lo que soy fanático sé bastante, y hasta lo que idolatro me puede dejar de sorprender. Yo soy un fanático de Jo Rowling y la saga de Harry Potter, y desbordaba de ansias por saber el nuevo título de su novela para adultos, pero al leer la descripción de The Casual Vacancy no me quedé perplejo, sino que me quedé indiferente, pero esperando a ver cómo es. Muchos se creen más de lo que son pensando que sus ídolos son perfectos y todo lo que hacen lo hacen bien.
Pero en fin, este problema es como unir todas las déficits económicas del mundo y dejar que un sólo hombre las resuelva. Es posible, pero difícil de resolver.
Igual, prefiero ser uno en muchos que uno de los muchos.
I’m going to write short and simple. I miss you, you know that. You know who you are. Perhaps you are the cutest person I’ve laid eyes upon, even though you hold one of my computer games hostage. Yes, you, I smile every time I see your tumblr posts, every time I think about you I smile, I’ll smile even more tomorrow than I did today, because I know it’ll be one less day until I give you the warmest of hugs. You are such… that, that even when you disappoint me you make me smile. I hugged my phone when you told me you were proud of me, because I wanted to hug you so bad and that was the closest hug media there was. So I hope you stop on this post and take your time reading it. And I hope that, for the first time, you acknowledge one of my works for you.
My “English” teacher.
Chizpurfles.
Sunday, December 4th, 2011. 11:13PM
Isn’t it interesting that I only write when I’m inspired, and I’m only inspired when something saddens me? Well, today’s not the case, my dear few. I’ve begun reading Dickens’ A Christmas Carol, In Prose (Because I am geeky like that to place the whole freaking name.) even though I have not finished reading Eva Ibbotson’s Journey To The River Sea.
One day I thought: “Damn, I’ve lived a lot of things recently. You could write a book, you know. A story like yours could possibly sell big time.” So, guess what? I started to write a novel. It’s about a boy who fails in love but doesn’t actually care and keeps going and stays fine and dandy. As of right now, though, I’ve been stuck for weeks on the fifth page of the third chapter. Some people say that writing a book is hard, and they, in a way, are right. The thing is not that the sole fact of just writing a book is hard; Filling a book up is hard. I’ve had many ideas for a few books and I haven’t finished one. Remember Amanda Meets Life? Well, it went to the bin. It is because people have ideas for books but don’t know how to express it fully. Like, for example, I start to write a book with a concrete idea of the story that I want to write about; I sit in front of my computer, but do not actually write a thing. The thing is that you have the idea, but, for instance, you only have the ideas for pages 1, 27, 53, 108 and 200. You would have to fill things up with a pre-climax and things alike, would you not? Anyways, now you know.
Changing topic, it’s been a while since this bitch stopped appearing in my thoughts, right? And so, somehow, when I see her with her stupid ass boyfriend (who, I must mention, has already dropped her once) it’s like the most awkward thing in the world. I saw them kissing the other night and I saw some tongue in there, which made me furious for some reason. But when I do think of her, however, I just laugh and say “Dude, what in the world are you doing?” Thing was she was not for me. I’ve figured that the girl for me would handle my constant soliloquies, sit beside me and yell answers to a television set, pay attention when I come up with obscure trivia out of nowhere, dance with me, play an occasional match of chess, cook with me, read with me, and way many more things. It’s a rare kind of girl, but she absolutely will come one day.
I am too sleepy and dirty. Going to take a bath and read some Dickens. Nighty night, Tumblarians.
Whether it be fanfiction, original stories, drabbles, songs, poems, books, or anything that has to do with creative words, then reblog. Let’s gather all the writers of Tumblr together.
I rarely reblog. I just write. People on this site call their blogs ‘blogs’ because Tumblr is a site for blogs. The word ‘Blog’ derives itself from ‘Weblog;’ a conjunction of Web and log, log being a text enter in such things as a diary or a journal. So, basically, these web pages on Tumblr are not blogs, but a virtual gallery of pictures placed by others. That being said, every tumblarian who would like to refute the past statement is exceedingly and utterly welcome to do so. Let the bombing begin.
(Source: insaneandproudofit)